HOY CONSEGUÍ SER VERAZ

Yo, sentado aquí como en el centro de la fiesta de mí mismo
donde manjares amargos y de sabor exótico
se mezclan con el calor fermentado de mis sentidos
apilados y llenos del frío
en el ensangrentado crepúsculo del primer día del año;
yo, decía, lleno de anhelo,
con la boca reseca,
con la resaca de una noche de exceso;
lleno de ojos de mujer,
rebosante de esperma inútil,
excreción, mucosidad, acidez,
masco, degluto y quedo mirando a la línea del horizonte
esperando, acaso, ver aparecer sobre el último rastro del día
la sombra de mí mismo danzando en el aquelarre de la noche,
persiguiendo, quizás, entre las ramas el rastro
de esa cordura, lucidez, ritmo de tarantela
que mi instinto husmea bajo los guijarros asoleados,
paz renuente, melodía brotando,
columna de humo en medio del bosque,
calor, olor a meta cercana, a sudor, a lágrimas.

03/01/2005

 

 

 

LARGO ESPACIO DE OLAS

 

Después de este largo espacio de olas
de “estos vientos danzando entre nosotros”
te busco sobre la blanda arena
en el oscuro ribete de la orla nocturna
que acaricia mis pies llenos de playa.
Te busco en el silencio
entre el frío de la noche lleno de estrellas,
y espero y me pregunto
si sabré reconocerte
si sabré encontrar el camino de tus besos
si tú y yo seremos todavía tú y yo
si tanta distancia, tanto dolor, tanto anhelo
no se habrán llevado
un trozo de alma a alguna parte del infierno;
si tú y yo seremos dignos amantes,
si aún sabremos construir sueños
cruzar ríos caudalosos
subir montañas, atravesar puertos;
si sabremos encontrar tiempo para jugar con las olas
si sabremos, sobre todo, ser sinceros.

03/01/2005

 

 

 

 

VERSOS PARA UN DÍA DE REYES

 

Posiblemente no os gusten los versos,
pero es que no tengo otra cosa que ofreceros,
una fuente,
un cuento,
no sé,
discos, libros, un sombrero,
cosas que se compran y se venden,
no me gustan,
prefiero mis versos,
pequeños y exprimidos
en buenos o malos momentos
son mis versos.
Os regalo un trozo de mí,
por favor no los queméis
(que sé quien lo hizo
… y cuanto lo siento)
dejadlos acaso por un rincón
que los coman los ratones
que anide algo de mi memoria en ellos,
pero, por favor, no los queméis.
dejadles al menos la clemencia
de vivir entre las telarañas del trastero.

Y ya que con versos estamos
quisiera confesarme hermanos.
Tantos te quieros he visto
en lo que va de año,
año pasado se entiende

que al presente todavía del cascarón no ha pasado,
que mi rubor legendario
anda en beligerante conflicto
por no saber todavía decir lo que amo:
ardua tarea fue siempre para mí decir te quiero
pero después de tantos años
tan duros, tan hermosos, tan bellos
tan llenos de pasión y vida
no tengo más remedio que deciros
os quiero.

04/01/2005

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


MI DESPEDIDA

 

No logro dormirme en este colofón de jornada irreal.
Hago estos versos, te los dedico.

Y es que vuelve la herida a supurar los excrementos
que dejaste encerrados en mi cuerpo indefenso,
cándidamente indefenso.
No guardaré tu recuerdo en ningún altar,
lo execraré
lo llenaré de la pus de tu falsía
para que nunca pueda mi memoria
rescatar ni siquiera una brizna de esperanza,
de verdad, de autenticidad
de esos estériles años de engaño,
de caprichos, de abusos,
de armas de hembra faltas de pudor
de armas de hembra llenas de la impudicia de la mentira
y la extorsión sentimental;
y, sí, de chantaje de huérfana abandonada
con que compraste mi lástima y mi afecto.

Sé que éste es un certificado póstumo
que me cierra las manos y me endurece el corazón,

lo sé
sé tantas cosas que hoy me cuesta creer
que la mentira no vaya a ser como ha sido en ti
la moneda corriente que confunde
el cariño y la ternura con la inmundicia del estercolero.
¡Lágrimas! Me río yo de tus lágrimas.
¡Bórrame de tu memoria!
¡No dejes rastro en ella de mí!
porque hasta eso me duele,
hasta el hecho de que puedas memorizar mi nombre
me ofende, me mancha, me contamina,
me recuerda la desgracia de haberte conocido.

Te ruego que guardes mi desprecio
en lo más hondo de ti,
que él te ayude a mantener
una absoluta distancia
entre tu mundo y el mío,
que él sirva para alimentar el olvido
para mantenerte infinitamente lejos
y que tu olvido y el mío
sean lo suficientemente grandes como
para que no quepa
la menor duda de que jamás
tú y yo nos hemos conocido.

09/01/05

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUE SE CONFIRME, SÍ

 

Que se confirme, sí,
un nuevo estado de locura e irreflexión,
que bajo este cálido sol de invierno
brote algún día en mis miembros
la salvaje presión del amor,
la llama ardiente que derrita mis deseos
y los convierta en el líquido
con que otro pueda hacer de mí
moldes a su capricho,
razón de ser de mi existencia
sol de invierno
balasto quieto
tras la ventanilla del tren.

Transcurre el desorden de las afueras
coronado por el brillo de los rieles,
sol de invierno
donde yacer boca arriba
en cualquier parque habitado,
urbe, multitud hirviente
sobre el fondo opaco
de mi mirada toscamente traspasada
de la fuerza primera, de su alma, de ella.

Y sucede que si mi ánimo
no puede encontrar en el pálpito de tu vientre
la remota posibilidad de cobijarme en tu regazo,
madre, mujer, rincón de bosque,

¿dónde buscará entonces reposo
mi cabeza
mi cuerpo cansado
mi miedo a la muerte?

09/01/2005

 

 

 

 

 

 

 

 

AUN ASÍ

¡Dios Santo!
y aun así no poder dejar de quererte,
y aun así
vagar en la miseria de la memoria
persiguiendo aquella sonrisa leve
aquel te quiero
el calor de tu alma entre mis manos,
la delgada silueta de tu cuerpo
alzada sobre las cumbres de Gredos.
Aun, así ¡Dios!,
te quiero.

10/01/05

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUISIERA

 

Quisiera que se me endureciera el corazón,
que se me secara
este trozo de esparto
que llevo dentro,
esto que me hace llorar compulsivamente
mirando la tarde irse allá lejos.

 

El ritmo de los versos me persigue,
acompaña a mis lágrimas,
estúpidas lágrimas de niño
brotando dentro de un cuerpo
que mira compungido la sombra de los árboles,
que se balancea en la hamaca
y encuentra en tu último mensaje,
ese de las cinco de la tarde,
motivo de sobra para derramar por sus ojos
todo un torrente de pena,
todo un puñado de sangre.


No sé si debo todavía seguir adelante,
escribir versos

alimentar la leve esperanza
de una confusión, de un deseo
escondido en algún rincón de ti misma,
remoto rincón hoy dormido
al que busco, al que imploro
en la vasta pena de esta tarde
con la esperanza de llevarlo conmigo
a hacer memoria, a cazar grillos
a recordarle que fuimos amantes
a pedirle un poco de luz,
a llevarle un trozo de aire
a convencerle para que te dejes ver
a insuflar esperanza en esta pena de tarde.

10/01/2005

 

 

 

 

 

DESPERTANDO EN EL AZUL DE LOS TEMPLOS DORMIDOS

 

Despertando en el azul de los templos dormidos,
silencios prolongados de niebla,
cantaba al alba
un eco de selva.
Entre los silencios de la mañana
un extraño pájaro
ponía en marcha al tiempo.
Azul abisal, azul de sueño, silencio;
sobre el paño de la ventana,
el ojo que mira
bañado del presentimiento
de una plenitud aún no nata,
líquido amniótico,
en el albor cerrado de la nada.
Dios no había hecho al mundo esta mañana,
la luz vibraba ambigua
demoraba recelosa entre los árboles
bañados de niebla y frío, de azul y grana,
Mis sentidos se miraban en el espejo del Ganges
percutía la aldaba
del río azul, del río vida, del río muerte.
Despertar en la selva de los ojos verdes
y bailar con los dioses en las gradas
azuladas del alba,
despertar junto a un tema de Bach
yo, criatura abisal
fuera del tiempo en el chapoteo cristalino del mar.

14/01/05

 

 

 

CUANDO LOS GRILLOS...

Cuando los grillos
apagan sus gritos
y queda como
unas castañuelas
vibrando en el aire,
tu mirada,
tu ausencia
el olor a lirios;
entonces,
mujer,
anhelo,
busco entre la olas del río
el calor de tus besos.

Mujer pequeña
pirómana de mis versos

tristeza, fuego,
temblor de invierno,
calor
anhelo
persigo entre los
pliegues de la tarde
el frescor de tu silencio.

Busco
bebo, te sueño.
Entre un temblor y otro
escribo estos versos.

 

23/01/2005